En la UBA eso es notorio. Hemos estado en el campus de Puán (Filosofía y Letras), e ir a un baño o simplemente caminar por ahí es, para un bogotano, ineludiblemente parecido a la Nacional. Desde una imagen relativamente grande de cuerpo entero de Mao Zedong, pasando por una crítica al tren bala que los Kirchner quieren construir entre Capital Federal y Rosario (una hora de distancia en carro según Mariana) usando a Lyle Lanley (el célebre vendedor de monorrieles en Los Simpsons), hasta el uso de Blinky (si, el pez de tres ojos que nada en las aguas cercanas a Springfield) para protestar contra la papelera de Botnia en Uruguay.

La queja, desde la crisis, es uno de los deportes básicos de los argentinos. Yo, como extranjero, veo el lado bonito. Y sé que hay vainas en Argentina que son una mierda. A uno de los amigos que vive aquí lo atracaron hace poco. Al grupo que iba para La Boca (que, aunque ustedes en Colombia no lo crean, es bastante inseguro) les tocó huir en colectivo cuando vieron a un grupo de niños de quince años máximo dispuestos a atracarlos con toda. Cuando dijeron eso al grupo del PEI, Carlos dijo que eran de los más peligrosos (no dejo de pensar en que los sicarios de Medellín en los ochenta tenían la misma edad). No recuerdo bien cuando, pero hace poco leí de una alemana que robaron en Mendoza y que no fue atendida por los policías hasta una hora después, lo que causo una nota consular de protesta. Y aquí en Recoleta, hace no muchos días, una niña que iba por gaseosas a un quiosco fue violada. Es irónico. Pero, con todo y eso, esta ciudad tiene cosas muy valiosas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario