lunes, 24 de noviembre de 2008

Why Write?

En últimas todo son fragmentos. Las grandes totalidades que siempre se piensan no son más que simples uniones, no siempre sólidas, de una multitud de fragmentos. Como Nueva York, como Buenos Aires, como Londres. Cruzas una cuadra y sabes que estás en otro mundo sin dejar de salir de este. You're out, and you're in. O, tal vez, como David siempre insiste al hablar del uncanny, no estás en ningún punto y estás en ambos a la vez. Estás en una frontera, cruzando el río Bravo como los inmigrantes ilegales que buscan el sueño americano. Pero es una frontera mental. O cultural.

Shibboleth, Doris Salcedo, 2007-08, Tate Modern


"Estos cuadernos contienen mis pensamientos in statu nascendi, fragmentos de reflexiones que se adelantan las unas a las otras, asociaciones, inscripciones, formulaciones instantáneas, ideas, descripciones, en ocasiones escritas con tanta premura o en condiciones tan arduas (barcos, trenes, que resultan confusas".
(Cees Nooteboom. "Mi cuaderno de notas y un epílogo desde Gantheaume Point (la biblioteca de Borges)". Hotel Nómada. Madrid: Siruela, 2002: 191)

Parte de escribir las fronteras es descubrir todos esos fragmentos y unirlos. Pero la unión nunca debe ser sólida ni inmediata. Ella sola se revelará como siempre ha ocurrido: En cultura, en arte, en mestizaje, en el cambio de una calle.

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