Anoche estuve en la presentación de los diseños de la cátedra Saltzman en el hipódromo de Palermo. Uno no deja de sentirse abrumado por el diseño de modas, a pesar de que, por lo menos para mi, es un campo totalmente alejado de lo que hago en mi vida. O al menos eso cree uno. Jean-Paul Gaultier, por ejemplo, para El Quinto Elemento, diseñó más de trescientos vestidos. Y en una novela, creo yo, sea o no contemporánea, se debe poner atención al vestido como parte del cuerpo. La ropa, como creación cultural, es parte de lo que uno debe escribir. Más allá de los escarceos de lo erótico con la ropa, en sí mismo lo que uno viste es una parte de la identidad. Es decir, ¿por qué las marcas y los diseñadores insisten en tendencias, influencias y mensajes dentro de su ropa? ¿Por qué, más allá del diseño, unos boxers Calvin Klein y unos Joe Boxer son distintos?
Es la semiosis dentro de la prenda.
Smile. Be different. American Eagle. Slavoj Zizek escribiendo para el catálogo de Abercrombie & Fitch.
Tal vez, y esa es una tarea que me queda pendiente para el futuro, debo escribir más sobre ropa en mis personajes.
Heidi Klum en Project Runway. No pude dejar de pensar en eso mientras veía los diseños. Sólo faltaba que en un momento Nina García y Michael Kors fueran a hablar. Y Tim Gunn caminando por ahí.
jueves, 4 de diciembre de 2008
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¡Project Runway es lo máximo! Claramente uno de los programas de concurso más chéveres que han surgido en la televisión (porque es más que un reality).
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